Panadería: Se utiliza para mejorar la textura y el sabor del pan, así como para ayudar en la fermentación. La harina de malta actúa como un alimento para la levadura, lo que puede resultar en un mejor volumen y una miga más suave.
Suplementos nutricionales: A veces se utiliza en suplementos debido a sus beneficios nutricionales.
Confitería: Se usa en la elaboración de productos de confitería, como galletas y pasteles, para añadir sabor y mejorar la textura.